*Las invitaciones de Andrés Manuel López Obrador a ciertos políticos son una especie de “recompensa” tras los resultados electorales del pasado 6 de junio, y para sumar aliados y quitarse futuras piedras en el camino

Las invitaciones a ciertos políticos de oposición por parte del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, son una especie de “recompensa” tras los resultados electorales del pasado 6 de junio, y para quitarse futuras piedras en el camino, así lo considera Mario Alberto Huaracha Alarcón, Doctor en Ciencias Políticas de la UNAM.
Las invitaciones de AMLO a políticos de la oposición como Quirino Ordaz (PRI), Antonio Echevarría (exgobernador de Nayarit por el PAN), Héctor Astudillo (exgobernador de Guerrero por el PRI); son una especie de “pago” luego de que en esos tres estados (Sinaloa, Nayarit y Guerrero) ganara el Morena en las pasadas elecciones del 6 de junio.
La más reciente invitación de López Obrador a un político de oposición ocurrió el pasado 17 de noviembre, durante su visita a Quintana Roo. El mandatario mexicano aseguró que convencería al gobernador Carlos Joaquín  (quien llegó a la gubernatura mediante la alianza PRD-PAN en 2016) a unirse a su administración cuando termine su mandato en la entidad, lo cual ocurrirá el próximo año, cuando se lleven a cabo elecciones.
El Doctor en Ciencias Políticas de la UNAM subraya que Andrés Manuel López Obrador es pragmático en la confección de sus alianzas “él sabe cómo tejer y cómo caminar estos asuntos de las mayorías, los apoyos, los tiempos legislativos y electorales, la retórica. Esa es su ‘personalidad política’ y así es como ha construido su carrera. Operar así no es poca cosa ni fácil, se requiere talento y López Obrador lo tiene”
Sus  invitaciones pretenden sumar aliados para quitarse futuras piedras en el camino. Ya es la segunda parte de su gobierno y las alianzas ya tienen como objetivo único apoyar las consolidaciones de sus compromisos y sobre todo en la sucesión en el gobierno federal y en ese sentido, es preferible tener de tu lado a figuras que puedan ser competitivas electoralmente y/o con base social, al ser políticos de oposición, es también un claro intento de dividir a la oposición rumbo a la elección federal. La división o coptación de la oposición se realiza a partir de incentivos.