En una sesión pública, los consejeros del INE aprobaron la cantidad de 5 mil 821 millones de pesos para sus “gastos” del próximo año.

Por Claudia Espinosa

Con la frase “en México no gana el que gasta más, sino el candidato o candidata que conecte mejor con la ciudadanía” fue como Lorenzo Córdova, presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) anunció la aprobación del financiamiento público para los partidos políticos para el 2022.
Los consejeros del INE aprobaron la exorbitante cantidad de 5 mil 821 millones de pesos para el ejercicio presupuestal del 2022, la cual se divide en 5 mil 543 millones 960 mil 204 pesos para actividades ordinarias permanentes; 166 millones 318 mil 806 pesos para actividades específicas; 110 millones 879 mil 204 pesos para franquicia postal y 693 mil 490 pesos para franquicia telegráfica.
¿Se preguntará como se puede calcular el total de un presupuesto así?
Pues el cálculo de la bolsa del financiamiento público anual se calcula considerando el número total de personas inscritas en el Padrón Electoral, que son 95 millones 170 mil 381, así como el 65% del valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), que corresponde a 58.25 pesos. Dicho monto y la forma de calcularlo no está en discusión no admite debate ni negociación alguna, ya sea una autoridad o la misma Cámara de Diputados quien no esté de acuerdo.
¿Pero qué necesidad de despilfarrar esa cantidad de dinero en partidos y candidatos que lejos de representarnos, solo ven su interés personal?
Recordemos que seguimos en pandemia, se cancelaron innumerables programas sociales, y el tema sobre los niños con cáncer sigue siendo el que encabeza la mayor de las quejas en el país. ¿Le parece justo que la balanza solo se incline de un solo lado? Sobre todo tomando en cuenta que los partidos políticos no cumplen con su función.