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Mazatlán, la lluvia histórica que sorprendió e inundó al puerto

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*El gobernador de Sinaloa solicitó la declaratoria de emergencia; cientos de habitantes sufren afectaciones en sus casas, trabajos o automóviles por las fuertes lluvias

Mazatlán, Sinaloa.- La fuerte lluvia que azotó a Mazatlán ayer es considerada como una de las más  copiosas en la historia reciente del municipio en cuanto a volumen acumulado, pues se llegó a los 245 milímetros, según reportes de la Coordinación de Protección Civil del Sur del Estado.

La lluvia causó pérdidas materiales en la ciudad, principalmente por inundaciones de cientos de casas, carros y negocios. 
Las lluvias alertaron a esos municipios y a las comunidades cercanas, como en el caso de Piaxtla de Abajo, San Ignacio que también se vieron afectadas por la cantidad de agua que descendió de la sierra.
También se reportaron daños en la infraestructura, como la aparición de un socavón en un tramo de la autopista de cuota a la altura del kilómetro 86 a la altura de Elota. Además de las inevitables afectaciones en alrededor de 22 colonias de Mazatlán.
“Hay mucha agua, mucha inundación, mucho carro varado, pero afortunadamente no se tuvo reporte de daños mayores, eso es lo más importante”, aseguró el gobernador de Sinaloa. Entre las zonas más damnificadas que señaló el mandatario estatal se encuentran las colonias aledañas al arroyo Jabalines.

Ayudó mucho el desazolve que se hizo en esa zona. Gracias a eso hubo una buena corriente, pero llegó el momento en que fue tanta el agua, que se desbordó, agregó.

Recorrido

EL DEBATE realizó un recorrido por las zonas inundadas. Vecinos de la calle Rosendo G. Robles, de la colonia López Mateos, tienen ya integrado a sus hábitos la forma en que van a reaccionar ante las inundaciones. Todos en las familias ya saben lo que tienen qué hacer. 

Los residentes de la zona mostraron cómo cada uno ya sabe dónde van a poner sus muebles si les sube el agua. Incluso, algunos tienen armazones de herrería, las cuales guardan durante todo el año para “ocasiones especiales”, como la de la lluvia de ayer, fabricados para ese propósito.

En la madrugada, cuando vieron que la lluvia era más copiosa, subieron sus autos cuadras arriba de su calle. Los que no lo hicieron vieron cómo sus unidades quedaron en medio del agua. Incluso, un auto fue arrastrado por las fuertes corrientes al canal pluvial que corre contiguo a la avenida Ejército Mexicano.

Los comerciantes de esa colonia –en su mayoría habitantes del mismo sector– no abrieron. Muchos tienen el negocio como una ampliación de sus viviendas. No había tampoco gente en las calles. Algunos vecinos sacaron un kayak para ayudar a sus amigos y conocidos. En una vivienda, una señora tuvo que ser rescatada por elementos de Marina y salvavidas, en camilla. 

Al verlos bromear, tomarse ‘selfies’, platicar a pecho abierto de casa a casa, pareciera que los vecinos de la calle Rosendo G. Robles –como tantos otros de la López  Mateos– ya se han acostumbrado a estos episodios. Mientras el agua bajaba de nivel, empezaban también a barrer y limpiar sus casas. Todos en automático, trabajando en equipo, como si sus músculos ya tuvieran memoria.

Otras inundaciones

En la calle Sembradores de la Amistad, cercana al Hospital General de Zona 3 del IMSS, el agua se metió a algunas viviendas. Esto se agravó porque por allí empezaron a circular autos grandes, incluso camiones, que formaron olas y causaron que el agua se metiera con más fuerza a las casas, haciendo inútiles los esfuerzos de los vecinos por sacar el agua a escobazos.

También en la calle Armada de México, que corre a lado del IMSS Nuevo, varios carros quedaron varados y la rúa quedó intransitable durante varias horas, por el alto nivel del agua. 

Un punto crítico fue la avenida Insurgentes, sobre todo de la avenida Jesús González Ortega a la Ejército Mexicano, donde ni los autos ni camiones podían pasar. Un carro quedó varado en el gran encharcamiento, que duró horas en bajar de nivel.

El secretario de Obras Públicas del estado, Osbaldo López Angulo, reconoció que hay familias damnificadas en la zona, no obstante, su número no es mayor al que se tuvo durante el paso de la tormenta tropical Narda. 

Agregó que los trabajos de revestimiento y el desazolve del arroyo favorecieron para que no se tuvieran inundaciones más dramáticas en las casas cercanas a la zona.

Creo que la reacción y el desfogue han sido mucho más rápidos gracias a los trabajos que ya se han hecho y lo que ya se ha avanzado, estimó.

Declaratoria de emergencia   

López Angulo apostó a que la finalización  del revestimiento del arroyo Jabalines es una de las partes fundamentales para evitar el desbordamiento del mismo.

Adelantó que se encuentran preparados para una siguiente etapa de 450 metros del proyecto, solo se encuentran a la espera de poder presupuestarla. El coordinador de Protección Civil en el Sur del Estado, Óscar Roberto Osuna Tirado,especificó que los milímetros acumulados, aunado a la marea alta que se presentó a la hora tope de la precipitación, favoreció para que el agua del arroyo Jabalines se saliera. 

Las personas que fueron rescatadas por los elementos de seguridad o Protección Civil eran llevadas a zonas más seguras, con algunos familiares en su mayoría, mientras que otros cuantos fueron canalizados al albergue habilitado por el Sistema DIF de Mazatlán.

Albergue

En apoyo a la población más vulnerable, se activó un albergue temporal por parte del Sistema DIF Municipal en el Club de Leones. El lugar logró refugiar a ocho personas de las colonias Insurgentes, Anáhuac, Brisas del Mar, Esperanza, entre otras. Se les brindó ropa limpia y seca, bebidas y alimentos, al igual que revisiones médicas.

Uno de los casos fue el de María Guzmán, de 98 años, y su esposo, Rafael Acevedo, de 110, que fueron recogidos en la avenida Santa Rosa y permanecieron en el lugar hasta que pasó el riesgo.