• Lunes , 24 septiembre 2018
Lo más reciente

Luka Modric rompe el duopolio

Tenía que ser Modric. El centrocampista blanco completó anoche su año de ensueño (a falta aún del Balón de Oro para el que también parece favorito) con el premio The Best de la FIFA, después de haber conquistado también los premios al mejor del Mundial, con Croacia, y al mejor del año para la UEFA, premiando así también su tercera Champions consecutiva con el Real Madrid. Luka Modric se impuso a su ex compañero Cristiano Ronaldo, indiscutible ganador de las dos últimas citas, y al egipcio Mohamed Salah, que se desquitó con la distinción al mejor gol del año. Desde Kaká en 2007, ningún jugador que no se llamase Messi o Cristiano Ronaldo era nombrado el mejor del mundo.

En el momento de recoger el galardón, Modric se desmarcó con unas palabras de agradecimiento en español: «A mi club, el Real Madrid, y a los aficionados por su cariño y su apoyo. ¡Este premio es vuestro también!». «Con dedicación y confianza, todos los sueños se hacen realidad», dijo finalmente Luka en inglés, con mención especial para sus compañeros de la selección croata y a su familia, con su mujer Vanja Bosnic y sus dos hijos mirando como hipnotizada desde el patio de butacas: «Sin ellos no sería la persona ni el jugador que soy». No fueron los únicos que acompañaron al centrocampista en una noche de marcado color blanco, pues allí estuvieron también el resto de sus compañeros nominados a distintos premios, el presidente Florentino Pérez y su entrenador hasta junio, Zinedine Zidane.

Un año después del histórico doblete de Zidane y Ronaldo, el Royal Festival Hall de Londres volvió a vestirse descaradamente de merengue: el recién llegado Thibaut Courtois se llevó el galardón al mejor portero del año, por los méritos acumulados en el Chelsea y, por encima de todo, con la selección belga durante el Mundial.

Cuatro madridistas (y Cristiano)

Modric encabezó además la nutrida representación madridista en el once ideal de la FIFA… Cuatro jugadores más Cristiano Ronaldo, ausente en la gala y fugado a la Juventus este verano, entraron en el equipo. Junto al croata y al portugués, fue reconocido el gran año de un trío de excepción en la defensa: Varane, Marcelo y Ramos (que acudió a la ceremonia con un simbólico esmoquin blanco). Les acompañó otro español, De Gea, y de nuevo llamó la atención la ausencia de Griezmann, al que su título mundial no está valiendo reconocimiento en los premios.

Si en el 2017 todos los reflectores apuntaban a Ronaldo y a su novia, Georgina Rodríguez, los flashes enfilaron de entrada este año a la cabellera rubia y la pajarita negra de Modric, presentado como ex jugador del Tottenham e infatigable artífice de la décima, la undécima, la duodécima y la decimotercera Champions del Madrid.

La FIFA reconoció el doble papel del croata, líder máximo de la Croacia subcampeona del mundo y la auténtica dinamo del motor blanco, frente a la eterna tentación de Cristiano, la ausencia de Messi y la novedad de Salah, que ha devuelto el lustre perdido al Liverpool.

Consuelo para Salah

Salah se llevó como consolación el premio al gol del año, en el derbi Livepool-Everton, tal vez la más espectacular de sus 44 dianas logradas en todas las competiciones. El gol de Salah, un disparo a la escuadra tras una serie trepidante de recortes en el borde área, se impuso contra pronóstico a las dos célebres chilenas de Cristiano (ante la Juventus) y de Bale (en la final frente al Liverpool), que elevaron el título europeo del Real Madrid. La FIFA quiso repartir.

 

Por su parte, Courtois se impuso a Lloris, portero del Tottenham y de la selección francesa, y a Kasper Schmeichel, el guardameta danés del Leicester, en un premio donde los méritos en el Mundial se valoraron muy por encima de temporadas de club mejores, como las de Oblak (Atlético) y Ter Stegen (Barcelona). Courtois se desdobló a la hora de los agradecimientos, entre sus ex compañeros del Chelsea, sus nuevos colegas del Real Madrid y sus compatriotas de la selección belga, con la que fue tercero en el Mundial.

Dider Deschamps, artífice del título mundial de Francia, recogió el testigo al mejor entrenador de su compatriota Zinedine Zidane, que volvía a ser candidato y rompió su proverbial encierro para apuntarse a la fiesta. Otro francés, Kylian Mbappé, metió baza en el dream team de la FIFA y despuntó como el futuro gran aspirante a The Best. El premio a la mejor jugadora se lo volvió a llevar la veterana brasileña Marta, que triunfa en el Orlando Pride. Pero para orgullo, el de Modric, el hombre que acabó con el duopolío Messi-CR.

Artículos Relacionados