• Miércoles , 5 julio 2017

Los líderes europeos reivindicarán este jueves su unidad como triunfo frente al Brexit y populismos

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea tratarán este jueves de reivindicar el fortalecimiento de su unidad y que han «pasado página» de las crisis más graves, tras el golpe del anuncio del ‘Brexit’ y la derrota de los movimientos populistas en las últimas citas electorales en Austria, Países Bajos y Francia.

«Es justo decir que nos vamos a ver en un contexto político diferente del de hace unos meses, cuando las fuerzas antieuropeas estaban en auge. Los acontecimientos en el continente parecen indicar que estamos pasando página lentamente», ha asegurado el presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, en su carta de invitación a los líderes.

La convocatoria a la cumbre que se celebra este jueves y viernes en Bruselas apela a observar la Unión Europea «como solución, no como problema» y recalca que los retos más recientes han hecho del bloque una fuerza «más unida».

Será la primera cumbre para el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, al que Tusk definió tras su victoria como «signo visible de esperanza y vitalidad» de la Unión Europea, y también la primera cita de los mandatarios desde que se iniciara el pasado lunes la negociación formal para pactar las condiciones del divorcio con Reino Unido.

Por ello, se espera de la ‘premier’ británica, Theresa May, que describa la situación política tras las elecciones del 8 de junio, cuyo resultado le permitirá continuar al frente del Gobierno pero perdiendo la mayoría parlamentaria de que disfrutaba el Partido Conservador hasta entonces.

También adelantará las líneas maestras de su posición sobre los derechos de los ciudadanos europeos que prevé anunciar el lunes, según han indicado fuentes diplomáticas.

Las reglas de la UE no permiten negociar el ‘Brexit’ en el formato de cumbre, porque se cuenta con un marco específico para ello, en el que el excomisario Michel Barnier es el interlocutor europeo, por lo que se da por hecho que May no tendrá réplica de sus socios.

Así las cosas, las discusiones de los líderes abordarán fundamentalmente tres grandes asuntos que ocupan a la UE; seguridad y defensa, migración y los desafíos que plantea la globalización, desde la lucha climática hasta la política comercial.

Las conclusiones que adopten los jefes de Estado y de Gobierno tras sus dos días de reuniones recogerán el compromiso incondicional con el Acuerdo contra el cambio climático sellado en París hace año y medio, pese a la decisión unilateral de Estados Unidos de romper con el pacto.

También reiterarán la necesidad de reforzar la lucha contra el terrorismo, también contra su propagación en la red, y respaldarán la cooperación estructurada permanente, que en la práctica supone lanzar la Europa de la defensa a dos velocidades.

En materia de migración, los líderes certificarán el fracaso de los intentos por consensuar la reforma de la política de asilo: «No queremos ocultar el hecho de que hay diferencias sobre la reforma de Dublín», admite un alto funcionario europeo. Con todo, destacarán los puntos en los que se han producido «avances y convergencias», con la vista en progresar en la respuesta migratoria.

Sede de la Agencia Europea del Medicamento

Una vez concluya la cena del jueves, May tendrá que abandonar la reunión para que el resto de socios den comienzo a una sesión a 27, para abordar cuestiones de la posición europea respecto a la desconexión de Reino Unido.

La única decisión que se espera tiene que ver con la elección de las futuras sedes de las agencias europeas (Agencia del Medicamento Europeo, EMA; y Autoridad Bancaria Europea; EBA) que se encuentran en Reino Unido y deben ser trasladados a un Estado miembro antes de que se consume el ‘Brexit’.

Aunque no hay una lista oficial de candidaturas, porque el proceso no se abrirá hasta junio con el objetivo de elegir a las ganadoras en otoño, Barcelona ha confirmado su intención de postular, al igual que aspirantes de otros 20 Estados miembros. Dublín, Ámsterdam, Copenhague, Lille, Viena y Bratislava figuran entre los principales competidores.

La UE a 27 debe acordar el procedimiento de selección, que incluye seis criterios objetivos (accesibilidad, tejido científico, reguladores e infraestructuras, entre otros) y el sistema de voto para elegir las sedes.

En Bruselas se describe el sistema como un modelo «eurovisión» en el que cada país repartirá 6 puntos (3, 2 y 1) a sus candidatas preferidas y si no hay un ganador claro (obtener la puntuación máxima de al menos 14 países), pasar a rondas sucesivas hasta tres.

Existe una amplia mayoría de países que respaldan el proyecto propuesto por Tusk y la Comisión Europea, pero un pequeño grupo de países entre los que están España, Países Bajos e Italia mantienen reservas, según han informado distintas fuentes europeas.

España y los países con dudas reclaman una «mayor conexión» entre el asesoramiento técnico de Bruselas sobre las candidatas y la decisión política final, fruto de la votación de los Estados miembros. El objetivo fundamental, subraya un diplomático, es garantizar que no se interrumpirá el normal funcionamiento por el hecho de un traslado a una sede que no esté preparada.

Abc.es

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