• Miércoles , 5 julio 2017

El escalofriante número de niños que muere cada año por lesiones de arma de fuego en Estados Unidos

Esta semana 25 niños van a morir en Estados Unidos por lesiones de arma de fuego.

Y la próxima semana serán otros 25, y la siguiente un número igual.

Y es que 25 es el promedio de menores de 17 años que fallecen cada semana por heridas relacionadas con armas de fuego, según un estudio gubernamental de EE.UU.

Los investigadores de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) encontraron que en un año mueren cerca de 1.300 menores por incidentes con armas.

También hasta 5.800 niños sufren heridas graves cada año por esta causa, es decir, un promedio de 15,8 niños cada día.

“Las lesiones de arma de fuego son una causa mayor de muerte entre los niños estadounidenses de entre 1 y 17 años”, dijo Katherine Fowler, quien dirigió el estudio de CDC.

“Contribuyen sustancialmente cada año a la muerte prematura, enfermedades y la discapacidades en los niños”, añadió.

El estudio fue publicado este lunes en la revista Pediatrics.

Muestra que los niños varones representan el 82% de todas las muertes por armas de fuego, mientras que los menores afroestadounidenses son 10 veces más propensos a morir por disparos.

Para determinar las estadísticas, los investigadores de CDC analizaron los datos nacionales en lo que describen como “el examen más exhaustivo de las muertes por armas de fuego y lesiones actuales entre los niños en Estados Unidos hasta la fecha”.

Los investigadores señalaron que los niños rara vez se lesionan o mueren por esta causa en otros países desarrollados.

Al comparar los países de altos ingresos se determinó que el 90% de los niños menores de 14 años asesinados por arma de fuego residen en Estados Unidos.

Suicidios y accidentes

Al analizar la información obtenida, constataron que de 2007 a 2015 se registró un aumento de 60% en los suicidios en los menores de edad.

Circunstancias estresantes o problemas de una relación con un novio, novia o miembro de la familia, fueron los detonantes para atentar contra la propia vida.

Respecto a las muertes accidentales en las que tuvo que ver un arma, CDC determinó que ocurren con mayor frecuencia cuando los niños están jugando con ellas.

El pasado domingo, un niño de 4 años en Pensilvania murió luego de que se disparó en la cara por accidente.

La policía en el condado de Monroe no ha acusado a nadie por su muerte, pero hizo un llamado a que los padres mantengan sus armas en un lugar seguro.

“A esa edad, a veces no entienden la diferencia entre la televisión y la vida real y es triste”, dijo el policía David Peters a la televisora WNEP.

Lexie Antonini, de 21 años y madre del menor, declaró que lo “perdió todo”.

“Nunca pensé que vería el día en que tendría la noticia de que mi único hijo murió… mi pobre bebé”, escribió en un mensaje en la red social Facebook.

bbc

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