• Miércoles , 5 julio 2017

El autor del atropello a musulmanes en Londres, que actuó solo, lanzó un beso tras ser detenido

El hombre que llevó a cabo el atentado de Finsburby Park, detenido por los propios creyentes musulmanes que salían del culto, tiene 48 años, pelo rizado y vestía una camiseta blanca.

La policía, aunque sigue investigando, sostiene por ahora que actuó solo. Los agentes llegaron diez minutos después de su atentado de la furgoneta. El atacante permanecía inmovilizado por los vecinos. Un imán serenó a la concurrencia y evitó posibles represalias advirtiendo: «No le toquéis». Una vez en el furgón policial, el terrorista parecía contento y sonriente y lanzó un beso, momento que se ha grabado. Los forenses policiales chequearán cuál es su estado mental.

La furgoneta blanca empleada para atropellar a los fieles musulmanes fue alquilada a la compañía Pontyclun, en el Sur de Gales. Hay once víctimas: un muerto, ocho heridos hospitalizados (dos muy graves) y dos heridos leves que no han sido ingresados. Se investiga si el fallecido, un anciano, murió o no a consecuencia de un golpe de la furgoneta. Según algunas versiones, el grupo de vecinos arrollados por el vehículo se encontraban prestando asistencia a un hombre mayor que acababa de sufrir un infarto, quien podría ser la víctima mortal.

Mientras tanto continúan las reacciones de condena, casi todas con el mismo mensaje: «El odio nunca nos dividirá», como ha dicho Boris Johnson, ex alcalde de Londres.

La Muslim Welfare House, el centro social y educativo islámico de donde salían de orar los atacados, ha emitido un mensaje conciliador: «Hemos trabajado muy duro durante décadas para construir una comunidad pacífica aquí en Finsbury Park y condenamos este ataque de odio que trata de dividir a nuestra maravillosa comunidad. Pedimos calma. No ayuda especular sobre el incidente. Todos los esfuerzos deben dirigirse a obtener justicia para las víctimas y asegurar que nuestra comunidad permanece diversa, tolerante y como un lugar de bienvenida».

El Consejo Musulmán Británico (MCB), de orientación suní, se ha mostrado menos conciliador y culpa directamente del ataque a «la islamofobia». Finsbury Park es un barrio de inmigrantes de siempre. Primero dominado por una colonia irlandesa y ahora por musulmanes. Es la zona de Londres con mayor comunidad argelina y cuenta con una de las mezquitas más grades de la ciudad, Finsbury Park, polémica a comienzos de este siglo por su relación con Al Qaeda, pero que ha sido saneada. El barrio, estéticamente poco agradable, ha ido mejorando dentro del proceso conocido como «centrificación», que va haciendo más caros y prósperos barrios antaño suburbiales.

Cressida Dick, la jefa de Scotland Yard, ha hecho también una llamada a la concordia: «Londres es una ciudad de muchas fes y nacionalidades y un ataque a una comunidad es un ataque a todos nosotros. No nos dividirán ni nos harán vivir con miedo». La última frase suena más bien voluntarista. Es imposible no preocuparse, pues Inglaterra ha sufrido en cuatro meses cuatro ataques terroristas, que han costado 36 vidas, amén de numerosos heridos.

Las mezquitas y lugares de culto musulmanes cuentan desde esta mañana con protección policial extra.

No estaba fichado por la Policía

Los servicios de seguridad del Reino Unido no tenían fichado al autor de este atentado, ha afirmao hoy un representante del Ejecutivo: «Lo que puedo decir sobre este caso, es que este individuo, por lo que sabemos hasta el momento, no era conocido para nosotros», ha admitido el secretario de Estado de Seguridad, Ben Wallace, a la emisora británica BBC Radio 4. El secretario de Estado sí ha añadido, no obstante, que los servicios de seguridad nacionales sí «tienen constancia de un aumento de la ultraderecha» en el país.

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